Ángel de la guarda


Qué demonios haces que me deshaces,
no te encuentro y te veo en todas partes,
sin decirme nada, sin decir por qué.
Caminando con mis pies, respirando en mi nariz,
mirándome a los ojos, besándome la boca.
En esquinas que no vi y en el cielo que perdí,
sin decirme nada, sin decir por qué.

Qué demonios haces que me deshaces,
si eras mi ángel de la guarda.
Y yo aquí anestesiada,
en este infierno que me aguarda.
Sin recordar si te odiaba o te quería,
si soltaste o me solté.
Eras mi cuerpo, mi brújula, mi tiempo,
los ojos en mi cara y la voz de mi garganta.
Eras mi fuego, mi silencio,
la razón con que pensaba,
mi ángel de la guarda.

No te encuentro y te veo en todas partes,
sin decirme nada, sin decir por qué,
si me dejaste caer o te abandoné.
Y yo aquí tocando fondo,
gastándome la vida,
consumiéndome las ganas.
Condensando los recuerdos
para que el fuego no los queme,
hasta que vuelvas a quererme.
Eras mi energía, mi refugio,
la paz en mi conciencia, mi locura de ultratumba,
el aire de mis sueños, el corazón en este cuerpo,
eras mi ángel de la guarda.


Qué demonios haces que me deshaces,
si eras mi cuerpo, mi brújula, mi tiempo,
los ojos en mi cara y la voz de mi garganta.
Eras mi fuego, mi silencio, la razón con que pensaba,
mi energía, mi refugio,
la paz en mi conciencia, mi locura de ultratumba,
el aire de mis sueños, el corazón en este cuerpo.
Si eras mi ángel de la guarda,
por qué soltaste y me dejaste caer sin decirme nada,
sin decir por qué.

2 comentarios:

Eric Mescher dijo...

Me encanto

Luciana Salvador Serradell dijo...

Me alegro que te haya gustado.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...